Quiero robar de tus ojos
su angelical dulzura,
lo inmortal de sus sonrojos,
posar en tus labios rojos,
mis labios estremecidos
y al sentirme entre lucidos
paraísos de bonanza,
ser tu cielo, tu esperanza
rey de tus sueños queridos.
Hermanados en el esfuerzo fecundo
→ Antojos