La calidad de sonido no es óptima, pero es lo mejor que se pudo rescatar de una vieja grabación en cassette.
Mi querido y valiente hombrecito
con ojos tristones de dulce mirar
recio y fuerte como un quebrachito
de tu padre la estampa total.
Cómo pasan los años hermosos
con magias y cuentos y el relato aquel
que tu parloteo vivaz y nervioso
traducía en sueños, querido Catriel.
Cuando menos piense, el tiempo y la vida
en serio muchacho te transformarán,
pero aquel Nanito de mi fantasía,
mi Catriel querido jamás cambiará.
“Mi muchacho triste”, con gracia y ternura
tu linda mamita te suele llamar,
cuando se reviste tu inquieta figura
con una increíble, precoz seriedad.
En tu risa alegre, pequeño diablito
(¿?)* una broma está
para regocijo de tus abuelitos
que a veces rezongan... cosas de la edad.
Cuando menos piense, el tiempo y la vida
en serio muchacho te transformarán
pero aquel Nanito de mi fantasía
mi Catriel querido jamás cambiará.
* La grabación se trunca por un instante.