II
Ya le has dado paciencia y sentido
al cielo de tus días,
con tu modo de amar.
Ya aprendiste el secreto
de crecer hacia adentro
transitando el espacio del dolor,
y volviendo a su misterio.
¡Qué atrás quedaron los gastados consejos,
la absurda sabiduría, la protección ansiosa!
Mujer, madre, esposa amante,
te sueño aún, custodiada por tus ángeles...
27 de septiembre de 1975
→ II