Eres la niña gentil
cuya belleza reclama
del estro de oro la gama
polifónica de abril.
Todo lo casto y sutil
del ideal excelsa llama
Dios te dio por oriflama
de tus seducciones mil.
Y por eso, casta Ofelia,
porque no tienes igual,
porque eres verso, camelia,
sílfide, aroma, color,
fluye riente el madrigal
para exaltarte mi amor.
Hermanados en el esfuerzo fecundo
→ Madrigal